Mi?rcoles, 16 de agosto de 2006

A Gloria - Salvador Diaz Miron

Por: Salvador Diaz Miron

No intentes CONVENCERME de torpeza
con los DELIRIOS de tu mente loca;
Mi razon es al par LUZ y firmeza,
Firmeza y luz como el CRISTAL de roca

semejante al NOCTURNO peregrino,
Mi esperanza INMORTAL no mira al suelo:
No viendo mas que SOMBRA en el camino,
Solo contempla el ESPLENDOR del cielo.

VANAS son las imagenes que entraña
Tu ESPIRITU infantil, santuario oscuro.
Tu numen, como el oro en la montaña,
Es VIRGINAL y por lo mismo impuro.

A travez del VORTICE que crispa
Y AVIDO de brillar, vuelo o me arrastro,
Oruga ENAMORADA de una chispa,
O aguila SEDUCIDA por un astro.

Inutil es que con TENAZ murmullo
EXAGERES el lance en que me enredo:
yo soy ALTIVO, y el que alienta orgullo
lleva un broquel IMPENETRABLE al miedo.

fiado en el INSTINTO que me empuja,
DESPRECIO los peligros que señalas:
"El ave CANTA aunque la rama cruja,
como que SABE lo que sus alas".

ERGUIDO bajo el golpe en la porfía,
me siento SUPERIOR a la victoria.
tengo FE en mi: la adversidad podria
quitarme el triunfo, pero NO la gloria.

¡DEJA que me persigan los abyectos!
¡quiero atraer la envidia, aunque me ABRUME!
la flor en que se posan los insectos
es RICA de matiz y de perfume.

el MAL es el teatro en cuyo foro,
la VIRTUD, esa trágica, descuella;
es la sibila de palabra de ORO;
la sombra que hace RESALTAR la estrella.

¡alumbrar es ARDER! ¡estro encendido
será el fuego VORAZ que me consuma!
la perla BROTA del molusco herido
y VENUS nace de la amarga espuma.

los claros timbres de que estoy ufano
han de salir de la calumnia ILESOS.
HAY plumajes que cruzan el pantano
y NO se manchan...!mi plumaje es de esos!

¡FUERZA es que sufra mi pasion! la palma
crece en la orilla que le oleaje AZOTA.
el MERITO es el náufrago del alma:
¡vivo se hunde, pero muerto FLOTA!

¡depon el seño y que tu voz me arrulle!
¡CONSUELA el corazón del que te ama!
DIOS dijo al agua del torrente : ¡bulle!
y al lirio del margen: ¡embalsama!

¡conformate, mujer! hemos venido
a este valle de lágrimas que ABATE,
TU, como la paloma, para el nido,
y yo, como el leon, para el COMBATE.

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