Jueves, 24 de abril de 2008

Ni?as sexualizadas: Generaci?n en Peligro

Por: María Teresa Villafrade
De: http://mujer.latercera.cl/medio/articulo/0,0,38039818_90162750_260845956,00.html

Una poderosa señal de advertencia envió la Sociedad de Sicología Americana en su último reporte: las niñas están siendo afectadas en su desarrollo mental y físico ante el agresivo marketing que presenta a las adolescentes y jóvenes como objeto sexual.

Rosario tiene cinco años y está jugando feliz en el computador de su casa. Gracias a un programa especial, ella puede transformar su preciosa muñeca Bratz cambiándole el peinado, pintándole las uñas y vistiéndola con una coqueta mini. Esta inocente muñeca fue analizada y reprobada en uno de los 300 estudios en que se basó el reporte de la Sociedad de Sicología Americana (APA), la investigación más completa que se ha hecho respecto al fenómeno de la sexualización de las niñas.

"Los fabricantes de juguetes producen muñecas que usan minifaldas de cuero negro, boas de pluma, botas altas y las venden a niñas de ocho a 12 años. Las tiendas de vestuario infantil venden cinturones para niñas de siete a 10 años con lemas impresos como ‘miel para tus ojos’ o ‘te estoy mirando’. En el mundo de los desfiles de belleza para niñas se usan y promueven dientes falsos, extensiones de pelo y pestañas postizas en menores de cinco años. En el horario estelar de televisión, las niñas ven shows de moda donde las modelos parecen cada vez más niñas usando ropa interior sexy", denunció la APA.

Hace poco una noticia saltó a las páginas económicas de los portales de internet: el éxito del lanzamiento de la nueva Barbie maquillada, que en asociación con una empresa de cosméticos pretende transformar a las pequeñas consumidoras en Barbies. En sólo ocho horas se vendieron 25 mil unidades. Las mamás hicieron largas colas en las tiendas para adquirirla.

No sólo juguetes, programas de televisión, películas, canciones, avisos publicitarios, todo fue visto con el ojo crítico de los expertos, quienes definieron la "sexualización" como un hecho que ocurre cuando los valores de una persona están directamente relacionados con su atracción y conducta sexual, dejando de lado otras características personales; y también cuando la persona es sexualmente "objetizada" (por ejemplo, convertida en objeto para uso sexual).

Otro de los estudios en que se basó el informe fue el realizado por Brumberg (1997), que examinó los diarios de adolescentes estadounidenses en los últimos 100 años para analizar cómo trataban de verse mejores. Mientras las chiquillas de tiempos pasados se centraban en hacerse más educadas y mejorar sus estudios, en los últimos 20 años la realidad cambió y hoy ellas describen casi exclusivamente como el centro de su desarrollo estar bien con sus cuerpos y hacer más atractiva su apariencia física.

La APA concluyó que las imágenes de menores cargadas de apelaciones sexuales son perjudiciales para la salud emocional y física de las niñas y son señales que deberían preocupar a la sociedad en su conjunto y no sólo a los padres. El riesgo que conlleva este auténtico bombardeo mediático es el padecimiento de trastornos alimentarios, autoestima baja y depresión, entre otra serie de problemas.

La doctora Cecilia Ruiz, académica de la Universidad de los Andes y miembro del directorio de la Sociedad Chilena de Siquiatría y Neurología Infantil y Adolescente, explica: "Creo que este análisis que hizo la APA nace de la inquietud de ver que enfermedades que eran propias de la adolescencia se están presentando en niñas cada vez más pequeñas. Me ha tocado enfrentar casos de niñitas de siete años angustiadas porque no quieren engordar. En colegios del barrio alto se está desatando una competencia atroz: se hace diferencia entre las niñas que pasan a través de una reja y las que no. Tuve a una paciente de nueve años con cuadro depresivo, porque ella no pasó por la reja. Los siquiatras infantiles teníamos la sospecha de que la extrema sexualización y este culto por el cuerpo afectaban el desarrollo de las niñas y lo que hizo el estudio de la APA fue buscar el denominador común".

La siquiatra explica que entre los tres y seis años, las niñitas atraviesan una etapa en que se identifican con su mamá y lo normal es que en ese contexto imitativo se quieran poner los zapatos, los aros, la cartera de la mamá.

"El problema está en que hoy existe una generación de madres que, a diferencia de generaciones anteriores, está mucho más preocupada por el tema de la figura. Estas niñas internalizan esa imagen como parte de lo femenino: la esencia de ser mujer está en el cuerpo", dice.

Estos mensajes que entregan las madres no son distintos a los que las pequeñas ven en programas de televisión chilenos como las teleseries juveniles Bakan y Karkú, o los programas de concurso Rojo y Mekano, que si bien están dirigidos a adolescentes, su grueso público, no cabe duda, es infantil, especialmente niñas.

"Todos los que participan son lindos, ninguno estudia y el que es feo es tonto. Las lolitas de esos espacios televisivos cuentan que se pusieron silicona en las pechugas como lo más normal. Hay una patología que ya se está dando muy subterráneamente y que es el trastorno dismórfico corporal, donde las personas perciben un defecto menor como algo extraordinariamente notorio e incuso a veces ni siquiera existe ese defecto. Las chicas se someten a cirugías estéticas creyendo que les va a cambiar la vida y no es así. Es frecuente escuchar a alguien decir que se quiere poner glúteos porque no le lucen los pantalones, nadie la mira y le baja la autoestima. Hoy todo se está echando en el gran saco de la autoestima", advierte la doctora Cecilia Ruiz.

Confusa fotografía

En España, recientemente el Defensor del Menor, Arturo Canalda, prohibió un afiche publicitario de la campaña Armani Junior en el que aparecen dos niñitas que más que promover ropa se estimó que fomentaban el turismo sexual. "Con este anuncio, Armani está lanzando un doble mensaje: por un lado provoca confusión en los adultos que quedan impactados, y por otro, confunde a los niños que no perciben que se les esté anunciando ropa. Es innecesaria, podrían haber recurrido a niños jugando y vestidos con otras prendas", señaló el personero.

- ¿Qué piensa de los que acusan a España de ser un país de retrógrados?
- No creo que seamos un país retrógrado. Hay asuntos que generan una gran conciencia social, temas muy sensibles, como la violencia de género o la imagen de los menores, con los que no se puede jugar. Es una muestra de madurez que la sociedad ya no esté dispuesta a aceptar todo.

- ¿De qué manera Armani defendió su campaña de ropa infantil?
- Armani se limitó a decir que no había intencionalidad y que no pensaban que esa imagen pudiera generar polémica. Y nosotros lo creemos. El problema es que los niños, en todos los ámbitos, han de tener, por su especial vulnerabilidad, una protección especial. La publicidad no puede ser menos. Tanto si son receptores como si son protagonistas de los anuncios, se tienen que cuidar mucho los mensajes que se lanzan y la imagen que se da de los menores. Esta fotografía estaba al límite de lo que se podía aceptar y por eso decidimos enviarlo al órgano autorregulador de la publicidad.

- ¿Qué opina de la tendencia a una sexualización en la infancia y qué medidas debe adoptar la sociedad frente a ello?
- Los niños deben ser tratados y presentados como tales, haciendo cosas que les son propias, con vestimentas acordes a su edad y no como si fueran mayores, generando además en ellos gustos y necesidades que no tienen. Hay que estar extremadamente cuidadosos con estos temas y evitar cualquier atisbo de sexualización en los menores. Es una de las tareas que nosotros realizamos.

¿Objetos o sujetos sexuales?...

La socióloga Claudia Dides y la antropóloga Cristina Benavente, investigadoras del Programa Equidad de Género de la FLACSO, señalan en sus estudios sobre sexualidad y derechos sexuales en adolescentes de sectores populares que la mayoría de las mujeres encuestadas sentía rechazo a su propio cuerpo, principalmente porque eran gorditas.

"Antiguamente en este mismo estrato social la mujer rellenita era más valorada estéticamente que la flaca. El concepto de belleza cambió a nivel popular. Hemos hecho otros estudios de mujeres respecto a su sexualidad y nos hemos dado cuenta de que ellas todavía no se construyen como sujetos sino como objetos, en eso no ha habido cambios en el tiempo. Si se hiciera una encuesta femenina y preguntáramos el ideal de mujer sexy, veríamos que ese concepto no tiene que ver con ellas mismas sino con satisfacer a otros. Hay niñas de cinco y seis años que ya están construyendo su autoimagen en relación al impacto que causan en otros y eso tendrá consecuencias cuando ellas inicien su vida sexual", explican.

A juicio de las expertas, aún cuando los medios de comunicación dejaran de promover esa imagen existe el "autobombardeo": para hombres y mujeres el rollo en la guata seguirá siendo antiestético. "No hay forma de abstraerse de ese fenómeno, pues ya quedó internalizado culturalmente. En los países desarrollados la sobrevaloración se está dando ahora en lo ‘sano’, que también tiene que ver con el cuerpo. En Chile todavía no es tan fuerte. Allá pasa que la gente se está preocupando más de los alimentos transgénicos, de los químicos con que se cultivan, y además, prefiere los productos orgánicos", aclara Cristina Benavente.

Claudia Dides estima que una forma de enfrentar la tendencia a sexualizar a las niñas es mediante una buena educación sexual en los colegios. "Llevamos discutiendo este tema por casi dos décadas y todavía no hay una política pública clara al respecto. Cuando se habla de derechos sexuales y reproductivos no sólo tiene que ver con anticonceptivos sino también con entregarles a las adolescentes la posibilidad de decidir qué tipo de mujeres quieren ser, sujetos u objetos, qué estereotipos quieren seguir. En Chile hay un miedo muy grande a la autonomía", agrega.

La educación está fallando en otro aspecto y es la falta de incentivos al juicio crítico. "No podemos controlar los mensajes que se entregan, pero ¿con qué herramientas las niñas o adolescentes pueden cuestionar esa imagen de objeto sexual que se les difunde? Debería existir un ramo en el colegio donde se promoviera una cultura más crítica para que las alumnas tuvieran filtros para procesar toda la información que les llega", acota la antropóloga.

Hace dos años se realizó en Milán, Italia, un congreso de sicología llamado "Fashion, image and identity" (Moda, imagen e identidad) en el cual participó la directora de la Escuela de Sicología de la Universidad Los Andes, María Elena Larraín. "Hoy vemos a madres e hijas vestidas iguales y para las hijas es un acto agresivo esa competencia, les gustaría una mamá menos centrada en sí misma y en su propio cuerpo. Las madres les imponen un ideal de belleza y resulta que es muy ansiógeno vivir pendientes del cuerpo. Muchas adolescentes no tienen conciencia de ser ‘objetos sexuales’ al usar el tipo de vestimenta que está de moda, son las mamás las que tendrían que guiarlas. Sin embargo, son las mismas madres quienes las incitan a ponerse tal o cual prenda para ‘pinchar’. El problema es que las niñitas de cuarto y quinto básico perciben a las que están en segundo y tercero medio como a sus modelos", explica la sicóloga y académica.

Asegura que a muchas mujeres les cuesta ser madres en la actualidad, tienen menos hijos y el embarazo está siendo percibido cada vez más como enemigo del cuerpo porque resta belleza. Esos mensajes también son internalizados por las hijas aunque no sean verbalizados explícitamente delante de ellas.

"Algunas madres les ofrecen cirugías y tratamientos para bajar de peso a sus hijas y pueden ser muy cariñosas y hacerlo con la mejor intención, pero claramente a veces resultan ser medidas exageradas. A menudo el mensaje que le llega a la hija es que la delgadez y la belleza estarán siempre asociadas a felicidad, logro y aceptación social", señala María Elena Larraín.

La doctora Cecilia Ruiz añade que no se trata de promulgar el concepto de que el físico no importa sino de preguntarse si la principal y única herramienta de éxito en la vida pasa por la imagen y el atractivo sexual.

El reporte de la Asociación de Sicología Americana recomendó reemplazar las imágenes sexualizadas con otras en que muestren a las niñas en actitudes positivas y desplegando distintas capacidades. La APA hizo un llamado de atención para que tanto padres como profesores y profesionales de la salud hagan un esfuerzo adicional y ayuden a minimizar el impacto que dichas imágenes ocasionan en las pequeñas.

Sexualización y erotización

Pilar Bustamante, sicóloga de Clínica Santa María, aclara que no hay que confundir sexualización con erotización. En el primero está involucrado más el aspecto físico, en tanto que en el segundo, el sicológico. Estos son algunos consejos que entrega para evitar la sexualización de las niñas:

\ Las madres deben hacer primero una revisión íntima respecto a la valoración que ellas le dan al tema del cuerpo. "¿Estoy desarrollando los potenciales de mi hija o la estoy convirtiendo en un espejo mío?", recomienda preguntarse.

\ Las madres son las primeras en elegir el vestuario de sus hijas. "Las ropas infantiles se asemejan cada vez a las de mujeres adultas. Es muy débil el límite entre la coquetería y la seducción. Hay niñas de nueve años que han aprendido a ser seductoras".

\ No apurar el desarrollo de las niñas. "La infancia se ha acortado, la pubertad se da antes, la vida sexual precoz y el embarazo adolescentes son realidades que nos golpean. No hay que transmitirles a las niñas contenidos muy crudos para su edad".

\ Conocer los programas de televisión que las hijas ven y los juegos computacionales que utilizan. "No se trata de censurarles sino de ayudarles a elegir. Hay un dibujo animado que muestra a un niño que después crece y se convierte en niñita. Los últimos cinco años estoy viendo en mi consulta cada vez más casos de desorientación en la identidad del género. Los límites están muy laxos".

\ No delegar como familia el cuidado y la crianza de los hijos en los medios de comunicación y en la escuela. "Los papás llegan cansados al hogar y hay menos contacto físico, estimulación afectiva y comunicación".

El rol del papa...

"El rol del papá también es muy importante. Hay muchas pacientes que han empezado cuadros anorécticos después de que el padre les ha dicho ‘um, estamos gorditas’ o ‘¿cómo está mi panzoncita?’. Pasa que a veces hay hombres que presionan a sus esposas para que luzcan delgadas e indirectamente esa presión les llega a las hijas", agrega la doctora Ruiz.

"Hay una diferencia en las familias que cultivan un estilo de vida saludable desde el concepto de algo placentero y no como un asunto mortificante. La que escucha a su mamá decir ‘viene el verano y tengo que hacer dieta’ claramente le está diciendo a su hija que comer sano es un displacer. Yo recuerdo que las mamás de antes ponían plazo para que una empezara a maquillarse: nunca antes de los 15 años. Hoy tú ves a gente preguntándole a niñitas de tercero o cuarto básico si están o no pololeando", concluye la profesional. \\


Comentarios

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Autor: Anonimo
Fecha: Jueves, 03 de diciembre de 2009
Hora: 12:45

son tonteras perooooooo eso de que hay ni?as seductoras si las hay ... y eso de que las madres hoy en dia a sus hijas de cinco a?os ya las stan poniendo minifalda ,panties con hueco, y topsito... ya que ellas piensan k asi se les ve muy coquetas y graciosas... en ese sentido eso esta muy mal.... asi con eso ganan la mente perverta del adulto masculino....
Autor: Anonimo
Fecha: Domingo, 18 de abril de 2010
Hora: 16:44

Me da pena que tratar de ser 'sana=delgada=linda' sea para satisfacer al 'g?nero masculino', sobretodo si se transmite eso a unas ni?itas. Me da pena, porque quiz? como ser?n esas generaciones cuando tengan 18-20 a?os. ?nuestra descendencia ser? una que vive de las superficialidades?
Ya nuestra sociedad es superflua, pero creo que se vienen tiempos peores.
Que rabia que no se pueda frenar el ataque violento de los medios de comunicacion y de la publicidad en que se muestre a ni?as menores de 15 vestidas de grande (ej, hanna montana, los hechiceros de weverly place, etc etc)
Autor: Anonimo
Fecha: Martes, 28 de diciembre de 2010
Hora: 9:09

pues yo me lo creo como algo posible.

total.. que mejor secta social que una desfrazada de programa televisivo?

 

quizas no son el tipo de sectas mas reconocido, pero no por eso deja de ejercer influencia sobre la sociedad.

 

salvame por ejemplo en horario de tarde se dicen y hablan de cosas que los niños no deberian escuchar.

haciendo niños prematuros se mueve un gran mercado.