S?bado, 20 de diciembre de 2008

Abre Tu Centro de Yoga

Por: Nora Castaños y José Manuel Ruiz
 
El cuidado de la salud se ha convertido en una oportunidad que no puedes desaprovechar. Con una inversión de $150,000 iníciate en el negocio del bienestar y ofrece tus servicios a personas y empresas. 
  
Haz el siguiente ejercicio: ¿cuántas personas que practican yoga conoces hoy? Luego, ¿cuántas conocías hace unos cinco años? La respuesta, seguramente, te dejará claro por qué esta disciplina se ha convertido en una gran oportunidad para emprendedores en México y América Latina. Y la razón está a la vista: el acelerado ritmo que se vive en las ciudades, con largas jornadas de trabajo y muchísimas horas de viaje en un tránsito vehicular cada vez más complejo, han llevado a las personas a buscar distintas fórmulas para mejorar su calidad de vida. Una de ellas es el yoga, que se basa en una serie de prácticas de origen hindú que van desde adoptar lineamientos éticos como la filosofía de la no violencia, hasta las posturas llamadas Asanas, que se complementan con técnicas de respiración y meditación profundas. Entre los estilos, destacan el hatha yoga o el kundalini.

Hace un par de décadas, la disciplina ganó seguidores con la generación new age, que buscaba la exploración espiritual del individuo. La tendencia, luego, llegó a México y se formalizó en un Encuentro Nacional de Yoga que desde principios de este siglo organiza el Instituto Mexicano de Yoga A.C. (IMY) (www.yoga.com.mx).

Súmate a la tendencia

Para Ana Paula Domínguez, directora general del IMY, escritora e instructora certificada, impartir clases de yoga es un negocio que continuará creciendo. Tan sólo en Estados Unidos este mercado tiene un valor de US$3,000 millones anuales. ¿Demasiado? Asistir a un congreso de yoga en el país del norte cuesta entre $4,400 y US$6,600 por un fin de semana, mientras que en México el precio oscila entre $2,500 y $3,000 para un auditorio de 300 participantes. "Lo que hace falta es que más emprendedores inviertan en infraestructura para que la gente practique esta disciplina", recalca.

En México, muchas multinacionales han tomado conciencia sobre la importancia de cuidar la salud mental, disminuir la fatiga y combatir el estrés de sus colaboradores. Una de las herramientas es el yoga, que ofrecen como una prestación a sus ejecutivos. Importantes firmas como Procter & Gamble, Nestlé, Gatorade, Campbell y Pfizer se han acercado al IMY para solicitar sus servicios. Normalmente, contratan paquetes de 12 ó 24 sesiones, que se realizan en una sala de juntas de la compañía. Otras opciones son la práctica de meditación de un solo día o clases de yoga permanentes. En estos casos, los contratos se manejan por tres o seis meses.

"En los últimos tres años, el yoga empresarial ha experimentado un auge inusitado", dice Domínguez. En su experiencia, el flujo de ingresos que arroja este negocio es de $1,500 por clase en promedio, dependiendo del tamaño del corporativo y número de grupos. Así, cada alumno o ejecutivo le cuesta a la empresa alrededor de $300 por una sesión de una hora. La tendencia indica que esta actividad continuará en ascenso debido a que el yoga no sólo forma parte de un nuevo estilo de vida, sino que también los empresarios comienzan a apreciar los beneficios de practicarla, desde un mejor clima laboral hasta una comunicación más fluida entre los empleados.

Calcula tus ganancias

Si eres un instructor que acude a una compañía con todos tus implementos, el margen de utilidad que obtienes es de más del 50%. Si montas un local, el porcentaje oscila entre un 25% y un 30%, ya que debes considerar los costos de las instalaciones y el tamaño de los grupos entre más pequeño sea, menor será la ganancia. Dependiendo de la zona y de la ciudad donde ubiques tu centro, un maestro te cobrará desde $300 a $500 por clase. Otra fórmula es negociar un porcentaje de ingresos de 60/40 ó 70/30. También puedes rentar algunos espacios de tu local por hora a instructores independientes.

Las colegiaturas para un centro de yoga no varían mucho entre las ciudades de provincia y las zonas metropolitanas: el precio va de $100 a $150 por una clase. Mientras, las colegiaturas mensuales cuestan $450, en promedio, por dos sesiones a la semana, y entre $700 y $1,000 por clases diarias durante todo un mes. Por cada grupo de 25 alumnos, tu negocio arrojará ingresos brutos por $20,000 mensuales, siempre que consideres una colegiatura promedio de $800. Es recomendable que durante el periodo de arranque cuentes con un capital de trabajo de aproximadamente $100,000 para cubrir costos fijos del establecimiento y financiar los gastos de operación del primer año. Complementa tus ingresos ofreciendo clases especiales para embarazadas y mamás primerizas y a través de cursos y talleres adicionales. El objetivo es segmentar el mercado, atraer nuevos clientes y aprovechar los tiempos desocupados de tu escuela.

Encuentra y conquista a tus clientes

Ana Paula Domínguez explica que la práctica del yoga se ha extendido a los gimnasios, pues los propios clientes demandan este servicio. Tal es el caso de Javier Díaz, quien desde hace más de 12 años arrancó su gimnasio, In Motion Gym. Hoy, ya ofrece el sistema Body Balance, que es una clase que combina yoga, pilates y tai-chi con meditación.

Aunque esta disciplina no está dirigida a un target o público en específico, el 80% de los alumnos son mujeres, principalmente entre los 25 y 45 años. Todas ellas gustan de cuidar su salud y cuentan con el poder adquisitivo suficiente para pagar sus clases. La mayoría de las alumnas de Javier Díaz son mamás que, después de dejar a sus hijos en el colegio, acuden a su gimnasio por la mañana para relajarse y tonificarse. Por otro lado, tiene un grupo de señoras mayores de 50 años, quienes toman clases de Body Balance por ser el sistema más adecuado a sus necesidades.

Javier, a quien su espíritu de emprendedor lo llevó a dejar su empleo como master en finanzas en una compañía alemana, ha aprendido que a la gente le gusta experimentar lo nuevo. Por ello, cada tres meses cambia las rutinas y adopta prácticas novedosas para ofrecer un mayor abanico de opciones a sus clientes, asegura. Otro punto fundamental es brindar una atención personalizada y, de este modo, crear un valor agregado en el servicio.

El empresario también recomienda invertir en publicidad, pero, sobre todo, "cumplir con todo lo que prometes a fin de que el público recomiende tu negocio". "Contar con un horario amplio es clave", enfatiza. Por ello, contempla tener clases hasta las nueve de la noche, pensando en la gente que trabaja hasta tarde.

Inversión inicial

Después de ocho años de rentar el inmueble de dos plantas donde montó su gimnasio, Javier Díaz lo compró. "Cuando estás empezando, la renta y los salarios representan los gastos más duros de enfrentar", recuerda. Tanto los costos como los precios de las clases dependerán, en gran medida, de la zona donde instales tu centro. Si eliges un mercado con alto poder adquisitivo, es muy probable que las rentas lleguen a $20,000 ó $30,000 por mes, como sucede en la colonia Condesa, en la Ciudad de México. Sin embargo, en ciudades de provincia la inversión por este rubro disminuye, incluso, a la mitad.

De acuerdo a la experiencia de Ana Paula Domínguez, debes calcular un espacio de 2m2 por alumno. Este supuesto considera el alquiler de todo un piso o un inmueble con grandes espacios de, al menos, 150m2 para acondicionar tres amplios salones, que estarán equipados con duela, piso laminado o alfombra. No olvides que la ventilación e iluminación son esenciales para la correcta práctica del yoga. Además del local, que implica un egreso de casi $50,000, otra parte del desembolso (unos $70,000) será para adquirir los tapetes e implementos que necesita cada alumno. En tanto, los $35,000 restantes contemplan la compra de una línea telefónica, una computadora, equipo de sonido, accesorios de oficina, habilitación de la recepción, pagos para la licencia de funcionamiento e impresiones publicitarias. Sumados todos los conceptos, la inversión total asciende a un monto de $154,635 aproximadamente.

Ejercicio financiero

Este modelo hipotético contempla ofrecer servicios externos a ocho empresas al año, con un costo de $6,000 ($1,500 por cuatro clases al mes). Por otra parte, cobrarás una colegiatura mensual de $800 con 65 alumnos inscritos el primer mes. El objetivo es tener una matrícula de 85 el sexto mes y cerrar el año con 100 estudiantes. Así, el centro de yoga generará ingresos mensuales promedio de $48,067, y $814,400 acumulados al primer año una vez descontados $405,600 que conforman el pago anual de honorarios de los maestros ($300 por hora) y $265,826 de renta del local, los pagos del teléfono, luz, agua y el sueldo de una recepcionista. Al final, las ganancias acumuladas durante el primer año serán de $548,574. Es decir, $45,714 mensuales en promedio.

CONTACTOS

Ana Paula Domínguez, Directora General. Instituto Mexicano de Yoga, A.C. 01(55) 5290 7439/ www.yoga.com.mx/ [email protected]

NAMASTÉ. Yoga & Pilates. Nápoles 39 Col. Juárez, CP 06600, México, D.F. 01 (55) 5207 1349/ www.namaste.com.mx


Especialízate

Si quieres convertirte en un maestro especializado, Ana Paula Domínguez recomienda dos opciones: Yoga Center y Yoga Espacio. Un curso de formación para ser instructor tiene un costo anual de entre $15,600 y $19,800, con una duración de dos a tres años.

YOGA CENTER. Herta Rogg y Alicia Ramos. Monte Athos 385, primer piso, Col. Lomas de Chapultepec, México, D.F. 01 (55) 5520 6895/ www.yogacenter2.com/ [email protected]

YOGA ESPACIO. Jñana Dakini, Directora General. Allende 110, Col. Del Carmen, Coyoacán, México D.F. 01 (55) 5658 1250/ www.yogaespacio.com.mx


 
Artículo Extraído de: http://www.soyentrepreneur.com/home/index.php?p=nota&idNota=5774


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