Marcas a la Hoguera
Viernes, 1 de septiembre de 2006
BBCMundo
Las vemos en todos lados: "Burger King", "Adidas", "L'Oreal de París", "Oral B", "Sony"... un sinfín de marcas que aparecen en señales de neón, escaparates, etiquetas sobre nuestras cabezas, en los pies, en el cuerpo, y en los objetos que sostenemos en nuestras manos.
¿Pero qué pasa cuando alguien intenta vivir sin ellas?
El británico Neil Boorman, de 31 años, anunció que en menos de un mes va a quemar todas sus posesiones con marca.
Promotor musical y editor de una revista de estilo de vida, Boorman organiza, por un lado, eventos que son normalmente patrocinados por grandes empresas, y, por otro, como periodista, debe estar siempre al tanto de las marcas.
"Adidas", "Technics", "Budweiser", "Sony", eran las marcas favoritas de su adolescencia. Usa zapatos "Gucci", sillas de "Habitat", y compra sopas "Simple", pero el 17 de septiembre quemará todo y ha empezado a comprar sustitutos sin marca.
"He llegado a un punto de mi vida en la que no puedo seguir con estas cosas, no importa cuán especial me hagan sentir", afirma Boorman.
"Sí, va a ser un terrible desperdicio y, sí, me voy a sentir perdido cuando ya no las tenga, pero justo en este momento parece lo único que puedo hacer".
Pérdida de identidad
Se estima que el británico promedio recibe más de 3.000 mensajes publicitarios por día: una Burger King por sólo 2.99 libras, Elvive para el cabello, de L'Oreal de París, Oral B para cambiar el cepillado de tus dientes para siempre, etcétera.
"Desde temprana edad, me han enseñado que para ser aceptado, amado, para ser 'cool', uno debe usar las cosas correctas".
"En mi mundo, las implicaciones de usar un cocodrilo en lugar de un jugador de polo a la altura del pecho en la camiseta es de importancia crucial", dice.
Boorman señala que "después de creer en las promesas de esas marcas de más felicidad, de éxito, de ser más atractivo, más feliz al comprarlas, hay un dolor sutil que ha ido creciendo con los años".
"Ahora me doy cuenta. Por cada nueva extensión de mi identidad que adquiero, pierdo un pedazo de mí mismo a favor de las marcas. Puse mi confianza, incluso amor hacia esas compañías, y ¿que he obtenido a cambio de mi lealtad y fe? Absolutamente nada. ¿Cómo pudo ser, sí sólo son marcas?
"Esa es la razón por la que voy a quemar todas mis cosas. Para encontrar felicidad real, el verdadero yo, debo deshacerme de todo y empezar otra vez, una vida libre de marcas, si es que es posible".
"Quizás si consumo sobre la base de la necesidad en lugar del deseo, de la utilidad en lugar del estatus, podría empezar a valorar las cosas materiales por las razones correctas. Por ahora, sólo me queda esperar que así sea".
Neil Boorman está invitando a quien lo desee a llevar sus propias prendas de vestir u objetos de marca para lanzarlos al fuego el día de la hoguera.
¿Usted qué objetos quemaría y por qué razón?
¿Cree que es posible vivir sin marcas?
Artículo Extraído de: http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/forums/espacio_del_lector/newsid_5298000/5298364.stm




